Depilación láser en Logroño

Clínica Gastón, tu depilación láser con los mejores resultados

¿Te cansa tener que depilarte? Con nuestra depilación láser, ¡Olvídate de volver a depilarte!

En Clínica Gastón utilizamos dos métodos de depilación láser para obtener los resultados más óptimos y evolucionados en la depilación médica láser. La indicación de un método u otro o su alternancia siempre es bajo indicación médica.

Por un lado, tenemos el último modelo de láser de Diodo Light Sheer de conocida efectividad, considerándose unos de los métodos más aceptados mundialmente para la depilación médica láser .El otro método se trata también de un láser de Diodo de pase rápido para todo tipo de pieles, permitiendo hacer áreas grandes en menos tiempo y con escaso dolor. Ambos sistemas nos permiten obtener resultados excelentes con gran seguridad.

¿Qué hay que hacer para la depilación láser?

Hay unos requisitos que son importantes cumplir antes de aplicar el láser para que sea más efectivo:

– Asistir a una primera consulta médica para examinar la zona a tratar
– Y realizar una historia clínica.

Además, debes no haber tomado tratamientos para el acné 6 meses antes del tratamiento, y tener precaución con los medicamentos fotosensibilizantes (consultar si está tomando alguna medicación) ya que pueden producir reacciones fototóxicas o fotoalérgicas.

Si vas a realizarte la depilación láser o tienes pensado un tratamiento de depilación láser debes no haberte depilado la zona a tratar con ningún sistema que arranque el pelo de raíz (pinza, maquinilla o cera) al menos con 30 a 35 días de antelación al tratamiento.

Te debes rasurar 24 horas antes del tratamiento para conseguir la largura más correcta para maximizar la efectividad. Se debe hacer con cuidado para no erosionar la zona, por eso es necesario tener la zona sana y bien hidratada. El día del tratamiento en la consulta se marcará la zona a tratar y se repasarán posibles zonas poco rasuradas.

En Clínica Gastón recomendamos no estar bronceado ni haber utilizado cremas bronceadoras, no haber tomado el sol o rayos UVA al menos 30 días antes, aunque no es una contraindicación realizarlo en estas situaciones. Simplemente, si se está bronceado, hay que modificar la potencia del láser para adaptarse al fototipo. Sí es necesario tener la zona sana y sin quemadura solar ni lesiones de pelado.

Una vez limpia la zona, se procede a aplicar una fina capa de gel de depilación frío para poder deslizar el cabezal del láser. Ambos cabezales tienen un sofisticado sistema de refrigeración para bajar la temperatura de la piel.

Cuanto mayor sea la potencia aplicada en la zona a tratar, mayor efectividad se conseguirá. Pero esta fluencia va a venir determinada por el color de la piel de cada persona. Por tanto, las pieles más claras admiten fluencias más altas y las pieles más oscuras fluencias más bajas.

En algunos casos (pieles atópicas o excesivamente reactivas) es recomendable hacer un test de prueba para ver cómo reacciona la piel ante las distintas fluencias. Esto consiste en efectuar varios disparos a distintas fluencias sobre la zona para ver cuál es la más alta que tolera. Hay algunas reacciones que son normales y en muchos casos deseables, como un pequeño edema o eritema perifolicular, que suelen desaparecer a las 2 o 3 horas. Esto quiere decir que el folículo ha absorbido la suficiente energía como para destruir el objetivo. Una vez aplicado el láser no se podrá tomar el sol al menos de 3 a 10 días, ya que se podrían producir hiperpigmentaciones o hipopigmentaciones (manchas solares). En caso de exposición solar es recomendable utilizar pantallas solares de protección total durante el mes siguiente al tratamiento.

El efecto producido en el pelo de la zona tratada es una carbonización, por lo que el efecto visual será que está más negro y se nota más. Hay que tener en cuenta que es un tratamiento médico y que lleva un proceso lento, por eso, no debemos sorprendernos que en algunas ocasiones, a medida que pasan los días, los pelos siguen saliendo y parece que no hemos hecho nada. Esto es normal, pero transcurridos unos 10 o 15 días veremos que se van cayendo solos. A partir de ese momento es cuando empezaremos a ver los resultados. (Si la zona tratada es muy visible y no se puede esperar a que los pelos se caigan solos, se pueden quitar con pinzas sólo los 3 ó 4 días posteriores al tratamiento).

Normalmente en la zona de la cara hay que repetir la sesión después de 1 a 2 meses y en el resto de las áreas corporales entre 2 y 5 meses (considerar individualmente).

Para una mejor eficacia, en las 3 primeras sesiones se debe repetir el proceso por toda la zona.

En la mayoría de los casos los pelos que recrecen suelen ser más finos y menos pigmentados.

¿Qué podemos hacer entre sesión y sesión?

Si en la zona tratada tenemos que eliminar el pelo por motivo de estética se puede utilizar cuchilla o alguna crema depilatoria. También, se podrá utilizar métodos de arrancamiento de pelo siempre y cuando se espere mas de un mes hasta la siguiente depilación láser para esperar a que salgan a la superficie cutánea todos los pelos existentes.

¿Qué pasa si interrumpo mi tratamiento de depilación láser?

No ocurre nada, mientras el tallo del pelo esté presente, se puede repetir la sesión. El pelo que hemos destruido, lo está de forma definitiva, el resto siguen su curso y crecimiento normal. Eso quiere decir que podemos descansar entre sesión y sesión el tiempo que queramos ya que este tiempo no empeora el resultado, solo lo retrasa.

¿Qué resultado debo esperar?

El resultado esperado, en la mayoría de los casos, es que en cada sesión se producirá una pérdida permanente de pelo en un porcentaje que varía entre el 25 % y 30% del número de pelos tratados.

Esto está sujeto a variaciones personales, como edad, sexo, densidad, zonas etc. No se sabe la razón exacta por la que sólo se suele eliminar este porcentaje del pelo por tratamiento. Pero está relacionado directamente con los procedimientos ópticos: el pelo crece con un ángulo en la piel. Quizás haya un efecto ensombrecedor de unos pelos con otros, y sólo un cierto porcentaje puede absorber energía suficiente para causar daño y lograr una depilación permanente. Los otros pelos sólo absorben una fracción de energía y se dañan, pero no completamente.

De manera que se recuperan y recrecen, haciéndolo de forma más fina y menos pigmentada. También, se ha relacionado con las fases de crecimiento del pelo, se ha visto que hay fases mas sensibles a la depilación que otras, el problema es que los diferentes pelos de la misma zona crecen desacompasados en fases.

Con estos métodos de depilación el grado de satisfacción es muy elevado con escaso número de sesiones. Siendo necesarias aproximadamente de dos a seis, según variaciones antes comentadas.

¿Qué puede ocurrir en los tratamientos de depilación láser en la cara?

En la zona facial es imprescindible que lo realicen profesionales con elevada experiencia y con métodos de depilación de gran potencia y tecnología. En mujeres con vello fino en la mejilla y cuello después de someterse a una sesión con el láser, se han observado varios efectos contradictorios:

  • Que el número de pelos que recrecieron eran más largos y pigmentados.
  • Que el número de pelos que recrecieron era mayor al inicial.
  • Que en algún caso, el pelo que ha recrecido se ha convertido en canoso.
  • Que han recrecido pelos donde no había y sin haber pasado el láser.

¡Esta estimulación al crecimiento se ha observado en las pieles mediterráneas. Una posible causa es la utilización de energías bajas en las primeras sesiones, por tanto, se deberían utilizar energías altas (siempre que se pueda, dependiendo del tipo de piel).

Nuestro consejo es que los vellos finos y poco pigmentados es mejor no tratarlos. Y en el caso de tener que tratarlos hay que advertir siempre al paciente sobre lo que puede ocurrir, y sobre todo, que una vez que inician el tratamiento no lo paren, ya que si se produce el recrecimiento de pelos más pigmentados serán mejores candidatos a la eliminación por láser.

En cuanto a los pelos que han recrecido en zonas no tratadas por la estimulación de calor en la zona, se pueden tratar igual que los demás, pero si se decide no tratarlos, en la mayoría de los casos, cuando finaliza su ciclo completo se caen y no vuelven a crecer.

En ocasiones en algunas mujeres y siempre bajo prescripción médica, se debe pautar tratamientos hormonales para controlar el excesivo bello facial y después aplicar el láser para su eliminación.

Como y razones para aplicarse pomada anestésica Emla

La depilación medica láser en ocasiones y en determinadas zonas puede ocasionar leve dolor o molestias, este es directamente proporcional a la potencia empleada.

Cuanto mayor es la potencia aplicada la efectividad es mayor, por lo que para trabajar con potencias altas es recomendable ponerse anestésico tópico.

La pomada EMLA es Lidocaína al 2,5% y Prilocaína al 2,5%, se compra en farmacia, y está contraindicada en aquellas personas que han tenido alguna vez alergia a algún anestésico y en especial a los arriba descritos.

Para que sea efectivo se debe aplicar en la zona a tratar una hora y media antes de la sesión, ocluyéndola con film transparente de cocina. Media hora antes se puede volver a aplicar para reforzar el efecto. La oclusión debe permanecer hasta el momento de iniciar la sesión. Si se aplica en la cara no es necesaria la oclusión y aplicándola media hora antes es suficiente.

Para cualquier duda póngase en contacto con cualquier personal de la clínica, sin comrpomiso.